Bakalas

Bakala monegrino con azogue. Se… se olvidaría la medicación en casa y la que le vendió el farmacéutico de la esquina estaba caducá

El auténtico bakala. ¡Que calidad de vida!

El bakala Fran. Haciendo el ritual en búsqueda de hembra receptiva por Internet.

La bakala Isabelita. Entre churro o porra, ella porrrrrra.

Continuará…

La ruta del bakalao 9

Continuando con la ruta del bakalao.

Emilio el hardvañil sigue componiéndose y enjuagándose er coño pa ir a ligar con las payas, o payos, que de los dos palos tiene pinta.

En NOD continúa la fiesta, con algún boy bailando que parece maricón perdío y las putitas de las tarimas que no falten, y Quique el DJ en cabina, al que amorosamente un macho le besa en todos los morros (maricones). A Quique le hacen una entrevista en un sitio que parece un marginado social, entre cientos de cajas de botellines de agua de esos por los que sablan a cada pobre demacrado de la fiesta. Él se cree un dios o algo por el estilo, que con la música es capaz de gobernar a la gente. ¿Manejará así también a los maricones para que vayan a darle besos a la cabina?

-Y FIN-

La ruta del bakalao 8

Continuando con la ruta del bakalao.

Ay la viciosa morena de las gafas de montura gris, que le encanta lo prohibido porque está muy rico, la falta de macho que se le nota que tiene también. Mientras, la de al lado, está que no se puede contener el efecto del tripi, está que toca los timbales y lo que se le ponga por delante.

Las putitas del Clemente, por 4horas, van a cobrar 15.000 pelas. A pesar de que las califican como atractivas e inaccesibles, se nota que según cuales son accesibles en función del polvillo blanco que le ofrezcan.

Tampoco hay que perderse a lo referente a los que ya están a otro nivel de drogas, con las llamadas de diseño, porque para hacerlas hay que tener un máster en diseño y decoración, por lo menos. Por ejemplo sale un caso de hinchada a anfetas y Dios sabe a que más, la rubia de pelo corto y que lleva una camiseta de buscona en la que se le transparenta el sujetador. Ya que tiene poco que enseñar al menos que se vea bien. No muy lejos de ella están unos socios, como el de la camiseta negra, que se toma la pastilla que le recetó el doctor que hay en cada esquina para cuando sale de fiesta que esté a tono y se entere de todo lo que le acontezca.

Y por fin hacen aparición lo más esperado de todo el reportaje, los expertos de la droga, entendidos de la fiesta y de cualquier cosa. Parecen los aparca-coches, pero en realidad nadie de aquel parking sabe más de la fiesta que ellos. Característico del gran dominio de las artes varias que tienen es como tratan de hacerse a una que les dice que nunca ha estado allí. No podía haber ido la chica a unos mejores guías. El experto se enamora en seguida mientras su colega que parece un bético viajero le sabotea un poco el cortejo entre frases cortas. Es curioso como según lo que le dicen habla español o valenciano, sería cosa del cerebro que le hacía contactos extraños.

Junto al experto en ligar aparece de repente un socio que con la boca como si la tuviera llena de pastis pide un tazón de colacao y mucho nesquik. Él disfruta a tope de la vida, tanto que parado tiene que estar botando. Y de lo más útil el consejo que recibe de su madre el experto: “mi madre me dice que nunca desconfíe de nadie”. Se nota que le ha servido de mucho.

Emilio el hardvañil se ha ido a la Villa Adelina y se cambia de camisa, que la camiseta blanca de antes tiene que llevar ya buena olor a sobaco y con esta folclórica seguro que se hecha paya. Ahora también se ha puesto ya las botas de guerra.

La ruta del bakalao 7

Continuando con la ruta del bakalao.

Que bien describe Emilio el hardvañil las sensaciones que le transmite la ruta, que por seguro que tras esas gafas tipo espejo, la forma en la que se toca la nariz y la mandíbula medio desencajada sabe perfectamente de lo que habla. Pero ante todo que buena demacre tienen dentro de la carpa de NOD, con los rayadiscos quedándose sordos y las putitas meneándose atrayendo a los machos en celo.

Vaya buen fichaje para la puerta que se ha pillado el Clemente, el de la picha en la frente, con el gorila del bigote y melena larga con chaqueta negra llena de números en color blanco. ¿Será un matemático en el paro? No podían faltar por la playa un par de españoles de bien con su borrico y su carrico, vigilando que no haya algún borracho que se vaya al mar pensando que es agua porque tenga sed, que para eso están las barras aguardando empezar a dar sablazos.

Emilio mientras explica sus concepciones de la vida y la fiesta, que si eres bueno para trabajar eres bueno para salir de fiesta… gastándose 15.000 pelas de las de antes por fin de semana en bebidas. ¡Que calidad de vida, pijo! De todas formas las que van con él son ya un poco carlancas, podrían haberse buscado algo más juvenil para grabar.